2 de julio de 2014
VOLUNTAD

Por tal motivo hoy comenzaremos con los temas del espíritu, aquellos que solo son comprendidos luego de cruzar las columnas que soportan su existencia, porque el único que puede comprender lo que se encuentra del otro lado de esas columnas es el espíritu que ahora representa al Ser que tomó el mando de la nave. Serán los iniciados los que de ahora en más, fabriquen nuevas columnas que soportarán a otros que vienen detrás y ésto se debe hacer desde la total consciencia, pues si los materiales son malos y el diseño es incorrecto, pueden quebrarse y aplastar al neófito antes de llegar. El primer tema que trataremos en esta nueva etapa del iniciado, será la Voluntad, pues es el impulsor de la consciencia. La palabra voluntad proviene del latín voluntas, voluntātis del verbo volo = “poder”, y del sufijo tas, tatis = “dad o idad” en castellano, y significa literalmente “poderidad” o poder supremo. Consiste en la capacidad de los seres humanos de hacer cosas de manera intencionada. Según la real academia española la voluntad es:
1. f. Facultad de decidir y ordenar la propia conducta. 2. f. Acto con que la potencia volitiva admite o rehúye una cosa, queriéndola, o aborreciéndola y repugnándola. 3. f. Libre albedrío o libre determinación. 4. f. Elección de algo sin precepto o impulso externo que a ello obligue. 5. f. Intención, ánimo o resolución de hacer algo. 6. f. Amor, cariño, afición, benevolencia o afecto. 7. f. Gana o deseo de hacer algo. 8. f. Disposición, precepto o mandato de alguien. 9. f. Elección hecha por el propio dictamen o gusto, sin atención a otro respeto o reparo. Propia voluntad. 10. f. Consentimiento, asentimiento, aquiescencia. 11. f. U. como fórmula para pedir un precio o un donativo cuyo importe queda a discreción del prestatario. LA voluntad 12. f. coloq. propina (‖ gratificación). LA voluntadSu uso es tan amplio y con tantas interpretaciones diferentes que la palabra se pierde en su propio significado. Ahora veremos su verdadero poder y sentido oculto, para que su uso sea el correcto dentro del abanico de posiblilidades que lo encubren. En “los creadores” dije: “La primera voluntad del “Do” fue la luz, porque sin ella no habría creación, no se podría propagar la octava. Esta octava descendente (Do-si-la-sol-fa-mi-re-do) fue el primer sonido emitido por el “Do” en la materia, el verbo, la voz de Dios, a partir de ahí todo aconteció por plan divino, como una figura de piezas de dominó, por la cual al caer la primera, todas las demás caen en forma sucesiva hasta terminar la figura.” Como observarán en esta frase, la primera fuerza que utilizó el Do en su proyección fue la voluntad, y es ésta voluntad la que logra revertir la esfera de consciencia del Do sin dejar de ser el Do, pues contrariamente a lo sucedido con nuestra esfera de consciencia, que fue revertida por el deseo, la voluntad no fascina a las miradas, sino que enfoca las necesarias a un punto y deja las demas puestas en el origen de la voluntad, el espíritu del centro de la esfera. Esta energía de la voluntad concentrada en un objetivo determinado, es afianzada por otra energía que casi siempre acompaña a las voluntades, ésta energía que potencia la principal, es la energía de la necesidad. La voluntad junto con la necesidad, forma un paquete energético que logra milagros si no es corrompido por el deseo. Nada se logra o consigue sin la voluntad, pues ésta energía de carga (++) sumada a la energía de la necesidad (–) da como resultado la “sumatoria divina” la creación o proyeccion. Cuando el deseo entra en la ecuación de la voluntad, el balance se corrompe por las cargas del deseo (+++) que son superiores a las de la voluntad, y ésta se transforma en otra energía, perdiendo toda sumatoria divina para transmutar en destrucción o absorción de la octava creadora, terminando o desviando a esta. Explicando esto de manera sencilla es, que la voluntad impulsa al Ser para que se manifieste de la forma que le corresponda, y el deseo retrae al Ser para que se manifiente el ego en la forma que le corresponda, por consiguiente la herramienta mas eficaz del ego es el deseo disfrazado de voluntad, y la herramienta mas poderosa del Ser es la voluntad respaldada por la necesidad del espíritu para manifestar el Ser.



