Dictadura encubierta
Hay muchas clases de dictaduras, algunas claramente manifiestas y otras enmascaradas entre la llamada democracia, por razones de seguridad de un miedo inducido y amparadas en el bien común, que no es tal sino el de unos pocos. Pero la peor de las dictaduras es haber perdido la Fe y la esperanza en los seres humanos, en los pueblos y su capacidad de levantarse ante la adversidad.
No es tanto un problema de coraje y valentía, que también lo hay, sino de manipulación controlada e ignorancia, de una programación sutilmente elaborada desde que nacemos. ¿Quién lucha por algo que desconoce, si ni siquiera sabe lo que se juega?, ¿no será la falta de consciencia, individual y colectiva, la que posibilita que no se alcance una masa crítica suficiente para cambiar las cosas?, ¿no es que estamos tan atareados luchando por nuestra supervivencia diaria que no vemos más allá de nuestras narices?, ¿no es que en un escenario de crisis y escasez el caldo de cultivo está preparado para aguantar otra vuelta de tuerca más que apriete los grilletes?…
Aunque, por otro lado… ¿no será que no encuentran otra manera de sofocar las continuas protestas y desaires que el pueblo desde hace años empieza a manifestar y necesitan armarse de herramientas legales porque de no ser así se les escaparía de las manos?, ¿no es quizás esta forma de aprobar tales restricciones con celeridad y alevosía, aprovechando una mayoría parlamentaria, una señal de desesperación?…
Existe mucha masa de población inconsciente y manipulada, que vive en el miedo y también en la indiferencia, que opinan y solo esperan a que las cosas cambien, una masa indolente y acomodada en su pequeño universo material, y otra gran masa sufridora y despojada de su propia dignidad. Pero primero tienen que abrir los ojos, tomar consciencia de su propia realidad como Ser, como pueblo y como Humanidad, encender la chispa de lo más digno de su esencia; y luego, cuando ya sientan quiénes son, entonces, no hará falta que nadie les diga por lo que tienen que luchar.
Ángel .º.


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