De ataques, egos y otras disonancias
Vivimos en un entorno difícil, donde la consciencia subjetiva es la dominante, y el ego su secuaz más eficaz. En estas condiciones, el caldo de cultivo siempre le estará propicio a la reacción, al alimento de la falsa imagen del yo, al hacer lo que yo quiero frente a lo mejor para todos, a mi consideración personal frente a la consideración al prójimo.
Continuamente estamos expuestos a los ataques, a los egos, propios y ajenos, a las equivocaciones, a pesar de la buena intención y, por supuesto, a los distintos puntos de vista que sobre un mismo asunto podamos tener con la particular decodificación de cada uno. Todo ello forma parte de nuestra personalidad, de la convivencia y las relaciones interpersonales.
La mejor manera de afrontar estas situaciones es no bajar la guardia, incluso cuando estamos convencidos que actuamos correctamente, pues que nos anime una intención noble no garantiza que su ejecución y desarrollo estén exentos de contaminación y deseo. Aún así, cada nueva octava emprendida será susceptible de elementos variables y diferenciales, que pueden obstaculizar o desviar el propósito final.
Pero si el estado interior, además de mantener la guardia, está enfocado hacia el aprendizaje continuo y la ampliación de la esfera de consciencia, cada posible ataque, infiltración del ego o equivocación se convertirá en una posibilidad de crecimiento, en vez de tomarlo como un obstáculo o frustración. Convirtiendo así lo que pudiera ser un contratiempo en una oportunidad de mejorar.
Por mucho que nos esforcemos en manejarnos lo mejor posible en la vida, las disonancias aparecerán con mayor o menor frecuencia. Es algo que no podemos cambiar en nuestro ámbito de influencia, pero lo que sí podemos llegar a dominar es la actitud interna con la que afrontamos dichas disonancias, no tomándolas como causa de sufrimiento y ofuscación, sino como retos y oportunidades de aprendizaje. El bien y el mal son conceptos relativos y sometidos a la subjetividad y tomarnos las cosas como cuestiones personales es actuar dentro de la limitación. Si nos posicionamos desde la neutralidad, todo hecho acaecido, con independencia del tinte con que se vista, se convierte en un estímulo de la amplitud de consciencia.
Cada disonancia propia o ajena puede ser el agente que señala la fisura, la palanca que destapa lo oculto, el instructor que te enseña la prueba, el maestro que te ofrece la enseñanza. Cada disonancia propia o ajena puede ser la materia prima que proporciona la posibilidad de la alquimia, del oro interno.
Enemigo mío, pues mío eres y mío te siento, agradezco tu labor como el hierro forjado a los golpes y al calor. Te disfrazas de ramera, de pordiosero y de vagabundo… de inocente, de monje y de santo… de compañero, de amigo y hasta de hermano. ¿Cuántas caras vas a mostrarme ?… ¿Cuántas formas utilizarás para camuflarte ante mis ojos?…
Reconozco tu astucia camaleónica y tus urdidas estrategias de sinuosa elaboración, percibo tu esforzada actitud sigilosa que pretende infiltrarse de puntillas hasta el mismo corazón. Con todo ello justificas mi sistema de alarmas que no debo desactivar.
Me atacas en lo físico con dolor, en el reino de los sentimientos donde tocas la fibra sensible, y en el laberinto intrincado de la mente provocando confusión. Me hieres, me dañas y me atormentas… me engañas, me manipulas y me sometes… me derribas, me robas y me traicionas sin ninguna consideración
Gracias enemigo mío, porque me volví a levantar más fuerte con cada caída, hasta el día en que ya no podrás volverme a derribar.
Se despide de ti, tu enemigo
Ángel .º.


0 voces en la conversación
0 lectores silenciosos
No necesitas saber más que nadie. Una duda, una experiencia o algo que se haya movido en ti ya es una aportación.
Cargando más conversaciones…
No hay aportaciones que coincidan con esta búsqueda.
La conversación aún está en silencio.
NUEVA ACTUALIZACIÓN
DDLA Verbum
Los comentarios de DDLA estrenan una arquitectura propia. Hemos conservado las funciones conocidas y añadido herramientas para que participar resulte más fácil, accesible y cercano.
El icono de ayuda ofrece preguntas de reflexión cuando no sabes qué comentar.
Puedes escribir en tu idioma nativo y alternar entre la traducción y el comentario original.
Graba tu voz y revisa la transcripción antes de publicarla.
Guarda un comentario o reflexión para no perder los datos o continuar más tarde desde tu cuenta.
Abre un espacio sin distracciones cuando necesites desarrollar una aportación extensa.
Recibimiento y guía para nuevos lectores o miembros silenciosos que quieren comenzar a participar en DDLA.
ACOGIDA Y PARTICIPACIÓN
No tienes que estar a la altura de nadie
Una conversación no se sostiene únicamente con respuestas extensas. Una pregunta honesta, una experiencia, una duda o una frase que te haya movilizado también pueden abrir un camino para otros.
Habla desde tu experiencia.No necesitas dominar el tema para compartir cómo te afecta o qué te hace pensar.
Preguntar también es aportar.Una buena pregunta puede ser más fértil que una respuesta cerrada.
No compitas con la extensión.Un comentario breve y verdadero no vale menos que uno largo.
Puedes ir despacio.Guarda un borrador, vuelve más tarde o escribe en tu propio idioma.
Una pregunta para comenzar
Elige una. Aparecerá como guía sobre el editor, pero no formará parte del comentario publicado.
Cargando…